La Fonda Resto Bar, una cálida invitación a la fina gastronomía
En una tranquila esquina de Miraflores, adornada por delicadas enredaderas que caen sobre sus amplios ventanales, se encuentra La Fonda Resto Bar, una renovada versión de lo que fuera el típico restaurante miraflorino. Aquí, uno se siente a gusto desde que cruza la puerta y el mozo te recibe con un trato cordial y a la vez cercano. Durante el día, una mesa al lado de la ventana es el lugar ideal para recibir rayos de luz, observar la calle y ver la gente pasar.
Por la noche, El Solapa Bar cobra vida propia y contagia bullicio y diversión; así, su propuesta destaca por ser joven, actual, elegante y relajada. Uno puede disfrutar de deliciosos platos gourmet, en una atmósfera acogedora, íntima y alegre.
Caer en la tentación
Para empezar, un atrevido Cholopolitan (bebida elaborada con pisco) es ideal para abrir el apetito. Mientras el sabor penetrante de las Conchas al carbón con mantequilla de naranja y aromas a pimienta rosada y culantro activa el gusto y la curiosidad, por ello es necesario probar más de estas provocativas tapas para quedar satisfecho: una sola nunca es suficiente. De otro lado, las Croquetas de risotto verde con panko, confit de pato, puré cremoso de loche y espuma de culantro son verdaderos festines para el gusto y olfato que bien saben animar el paladar.
Mientras que la ensalada Caprese, toma un giro interesante al ser acompañada por un pesto de arúgula y tomates confitados; y bajo el nombre de casa, la Ensalada La Fonda es una deliciosa combinación de múltiples sabores: mix de lechugas, tomates frescos y confitados, prosciutto, aguaymanto, gorgonzola a la mostaza antigua, miel, balsámico y oliva extra virgen, resulta una excelente opción para quien busca algo ligero, pero sabroso a la vez.
De fondo: Gusto supremo
Su variada carta, sus platos de fondo, combinan ingredientes de diferentes orígenes, enlazando aromas, contrastando sabores y entretejiendo propuestas innovadoras y realmente gustosas. Con una lista corta de platos, no solo tiene un poco de todo, sino la vigente energía por lo mejor. En las carnes, el tierno y jugoso Asado de tira y risotto al vino tinto con uvas borgoña, es una delicia hecha para ser disfrutada tan solo con tenedor.
Entre los atunes, recientemente incorporados a la carta, destaca el Pepper de atún a la parrilla, con puré de lúcuma y ensalada de berros; y el Atún grillado, con salsa rústica de mango y risotto thai, ambas son jugosas invenciones que deleitan con acompañamientos novedosos y certeramente elegidos. Entre sus pastas, ya reconocidas, encontramos sabrosas joyas como los Raviolones, hechos con nueces, albahaca, tomate confitado y berenjena grillada; y también una variedad de calzones, risottos y pizzas que encandilan e incitan a ser probados más de una vez.
Y de postre, el Vacherin de fresa (base de merengue, fresas, helado, salsa de maracuyá y culí de fresa) es una tentación que acompaña a La Fonda Resto Bar desde sus inicios. Mientras, el Mousse de chicha con uvas al pisco es siempre reclamado por su público como parte imprescindible de la carta, y el Fondant de chocolate al romero, con helado de vainilla es otra interesante combinación para degustar.
Ya sea a la luz del sol limeño o de cálidas velas, La Fonda Resto Bar es un lugar donde provoca permanecer, más de una vez.
(LA FONDA RESTO BAR, www.lafondarestobar.com)
- Por: Paula Herrera.

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