Moët & Chandon Grand Vintage 2000: espléndida celebración sensorial da la bienvenida al siglo XXI
Ubicados en Épernay (Champaña-Ardenas), sobre mil hectáreas del más fino y variado terruño, los vastos viñedos de Moët & Chandon son el maravilloso lugar donde la riqueza de la marca reside, manejando 200 de los 323 crus de la región, de los cuales el 50% son grand crus y el 25% premier crus. Luego, a 30 m de profundidad la aventura continúa, en las bodegas donde se resguarda el alma del champagne.
Aquí, los vinos envejecen lenta y apaciblemente, poco a poco, madurando en antiguas galerías que datan de 1743, año en que fue fundada la compañía. En esta ocasión, la prestigiosa casa francesa vuelve a regocijarnos con el divino fruto de su primera cosecha del milenio: el glorioso Moët & Chandon Grand Vintage 2000.
Elegante, complejo y con un potencial de guarda de más de 25 años, posee en nariz notas de almendras tostadas y avellanas, iluminadas gradualmente por láminas cítricas de mandarina y asentadas por especias como la pimienta y el café verde. Al degustarlo, un intenso bouquet de frutas tropicales (mangos y peras) aflora en sus diáfanas burbujas, haciendo de este brebaje un lujo para aquellos que buscan complejidad y precisión.
La equilibrada mezcla que le da vida y cuerpo está compuesta por un 50% de Chardonnay, un 34% de Pinot Noir y un 16% de Pinot Menier. Para acompañarlo, recomendamos el refinado caviar ‘Ossetra’, cuyo delicado sabor a nuez se enlaza a la perfección con los aromas y sabores encontrados en este soberbio champagne. Una acertada combinación que de seguro complacerá el paladar de los más rigurosos y exigentes conocedores.
(MOËT & CHANDON, www.moet.com)
- Por: P.H.

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