La vajilla Georgica de La Cartuja de Sevilla, con ilustraciones de Carmen García Huerta: un evocador viaje al exotismo decadente de Grey Gardens

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La vajilla Georgica, diseñada en exclusiva por la ilustradora Carmen García Huerta, se sitúa en el marco de las colaboraciones de autor con las que La Cartuja de Sevilla ha iniciado una nueva etapa en su larga andadura de casi dos siglos.

 

 

 

La creativa se inspira en los motivos exóticos tradicionales de la firma sevillana. Ya desde su nacimiento en 1841, La Cartuja incluyó entre sus decorados habituales escenas exóticas, haciéndose eco de la moda británica de la época. Entre los motivos clásicos destaca la escena llamada “Willow” (sauce en inglés), que estaba compuesta por una pagoda, un puente, unas golondrinas (por aquello de las migraciones) y un entorno natural presidido por el sauce llorón. Estas escenas compartían protagonismo con los temas vegetales, hojas, flores e intrincadas ramas que, o bien eran el centro del motivo o compartían espacio con esas escenas exóticas. Para darle un aire aún más evocador, podían incluirse otros temas exóticos de influencia oriental.

 

 

La ilustradora Carmen García Huerta toma todos esos elementos como base para sus dibujos, que a su vez encuentran su base más idónea en una nueva colección de vajilla Viena, y se inspira en la belleza estética del documental “Grey Gardens” que cuenta la vida de Edith y EdieBeale y retrata la decadencia de su mansión de los Hamptons. Quienes en otro tiempo habían sido dos importantes mujeres de la clase alta de Nueva York, tía y prima de Jacqueline Kennedy, terminaron viviendo en una perturbadora situación de dejadez y aislamiento, en una empobrecida mansión avasallada por la vegetación y el abandono.

 

 

 

“Enfrenté el encargo de forma muy intuitiva, ya que el punto de partida me daba mucho juego. Por otra parte, mi trabajo se basa en motivos vegetales y de la naturaleza. Así que además de ser un proyecto muy personal, es muy fiel al espíritu de La Cartuja. Es una coincidencia feliz de ambos mundos”, puntualiza la ilustradora.

 

Fundada en 1841 por el inglés Charles Pickman, el devenir de La Cartuja de Sevilla está ligado a la historia de España pero también a la memoria íntima de muchas familias que guardaban los objetos de loza decorada y las vajillas con motivos exóticos para las ocasiones especiales. Su fórmula exclusiva y sus delicados motivos se han conservado hasta la fecha considerándose una joya tradicional.