Plaza Athénée y Le Bristol, hoteles íconos en la historia de la Ciudad Luzsus
Símbolos supremos de suntuosa elegancia y refinado encanto, los hoteles Plaza Athénée y Le Bristol forman parte esencial del patrimonio parisino. Fundados a principios del siglo XX, ambos han sido el refugio predilecto de celebridades de la talla de Josephine Baker, Grace Kelly, Marilyn Monroe, Jackie Kennedy y Charlie Chaplin. LUHHO se enorgullece en presentarles hoy esta magnífica dupla, poseedora de un brillante pasado y un luminoso presente.
GRANDIOSA MANSIÓN
Desde su apertura en 1911, en el N° 25 de la avenida Montaigne, el hotel Plaza Athénée ha sido una ineludible referencia de lujo y distinción. Ubicado a corta distancia del Teatro de los Champs Élysées, pronto se convirtió en el punto de encuentro para los más prominentes compositores y artistas de la época. En 1947, Christian Dior estableció su boutique cerca del ya mítico hotel, en la misma avenida Montaigne, convirtiéndola en un lugar de referencia absoluto para la moda y las artes.
Luego, en el 2000, una nueva etapa comenzó con una completa renovación, la cual actualizó sus instalaciones con la más moderna tecnología, pero sin perder de vista su característico estilo clásico, que le ha valido su legendaria reputación. Así, Alain Ducasse tomó el cargo de Chef Ejecutivo, supervisando todos los restaurantes del hotel, y abriendo el suyo propio, cuya exquisita propuesta estacional de cocina francesa contemporánea le ha valido tres estrellas Michelin.
El diseñador de interiores Patrick Jouin, discípulo de Philippe Stark, tuvo a su cargo la decoración de este mismo restaurante, traduciendo en él una entretenida exuberancia, al mejor estilo Luis XV. También diseñó para el hotel La Terrasse Montaigne, acogedor restaurante al aire libre, así como su atrevido y electrizante bar. Decoradas, ya sea al más puro estilo francés (Luis XV, Luis XVI y muebles estilo Regency) o bajo el encanto del Art Decó, las 191 habitaciones (incluyendo 45 suites) del Plaza Athénée de París le ofrecen no solo el máximo confort, sino además maravillosas vistas, ya sea a la avenida llena de castaños, con vista lateral a la Torre Eiffel y al llamativo Cour Jardin (restaurante al aire libre abierto de mayo a setiembre, rodeado de verdes enredaderas y encarnados geranios).
Entre sus suites más destacadas, se encuentra la Royale Suite, la cual, con Luzsus cuatro habitaciones y 450m² representa la más grande y excepcional de todas, derrochando una incomparable elegancia en su mobiliario y accesorios, tales como auténticas antigüedades, revestimientos de seda, vibrantes flores frescas, baños de mármol italiano y cortinas bordadas con tres hilos de oro distintos. La Terrace Eiffel Suite, con 130m² y ubicada en el piso 8, cuenta con un atractivo particular: una impresionante vista de la Torre Eiffel y un asombroso panorama de 360° del cielo parisino.
Aquellos que decidan instalarse en estas dos prestigiosas suites recibirán las llaves de un Maserati Quattroporte Automático, teniendo este increíble automóvil a su disposición durante toda su estadía.
Por último, un encuentro que parece haber sido predestinado es aquel que unió a la casa Dior con el Plaza Athénée, el cual resultó en la creación del Dior Institut en el 2008, sofisticado templo de la belleza ubicado en el mismo hotel, con una amplia selección de tratamientos faciales y corporales, creados para renovar a hombres y mujeres.

PALACIO DE FINO PLACER
Oficialmente inaugurado en abril de 1925, el hotel Le Bristol lleva el nombre del conde de Bristol, famoso viajero británico enamorado del lujo. Su dueño, Hippolyte Jammet, adquirió la propiedad en 1923, en ese entonces ya abandonada por el excéntrico Conde de Castellane, quien durante el siglo XIX construyó ahí su propio teatro privado, el cual a su vez fue sede de sus espectaculares fiestas.
En 1978, el empresario alemán Rudolf A. Oetker se convirtió en su nuevo propietario, creando dos lugares que ahora son símbolos del hotel: la espléndida piscina ubicada en el piso seis con hermosas vistas a la Torre Eiffel y la Basílica del Sacre Coeur; y el vasto jardín francés, cubierto de preciosas azaleas y rododendros en flor.
Ambientado con la grandeza del siglo XVIII, cuenta en su decoración con una excepcional colección de tapices gobelinos y de Lille, cuadros de antiguos maestros pintores y finos muebles adquiridos durante una subasta que el Museo del Louvre llevó a cabo antes de la Segunda Guerra Mundial.
En sus 182 habitaciones y 85 suites, destellan candelabros de cristal y cortinas de seda, mientras que grabados antiguos, alfombras persas y baños de níveo mármol Carrara coronan este deleite visual. Con 300m², las Suite Royales son el mayor emblema de opulencia del hotel, contando con dos salones (decorados con pinturas originales de maestros franceses y finos muebles de estilo Luis XV y Luis XVI), un comedor, dos habitaciones y dos baños cada una.
La Suite Panorámica, con 200m², incluye un gimnasio privado, una cocina totalmente equipada y una terraza con magníficas vistas de París. En la comodidad de ambas, así como en las demás Prestige Suites, podrá disfrutar de los tratamientos personalizados a base de aceites esenciales y minerales que le ofrece el Anne Sémonin Spa.
Cabe a destacar también su particular Restaurant Gastronomique, compuesto de dos comedores: de verano y de invierno, cada uno ambientado para reflejar la belleza de su estación, y abiertos solo durante la temporada correspondiente. Su talentoso chef, Eric Frechon logró para este las ansiadas tres estrellas Michelin, siendo además reconocido con las insignias de ‘Caballero de la Legión de Honor’, de manos del actual presidente francés Nicolás Sarkozy, por sus notables servicios culinarios.
(HÔTEL PLAZA ATHÉNÉE PARIS, www.plaza-athenee-paris.com)
(HÔTEL LE BRISTOL PARIS, www.lebristolparis.com)
Por: P.H.

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