Simplicidad a través de la elocuencia relojera: Executive Moonstruck Worldtimer de Ulysse Nardin

Nuestro sistema solar está compuesto de una estrella, ocho planetas, 175 satélites y mil millones de polvo interplanetario. Sin embargo, la vida del ser humano sólo obedece a dos astros: el Sol y la Luna. Desde tiempos inmemoriales, estos cuerpos celestes han convivido en todas las creencias, han encarnado todos los símbolos y han fascinado todas las civilizaciones, su carrera tan familiar y su influencia en las mareas dictan el nuevo Moonstruck Worldtimer.

 

Leonardo da Vinci decía que la simplicidad era la sofisticación suprema y Ulysse Nardin ha establecido esta máxima como fundamento de su filosofía. El nuevo Moonstruck Worldtimer reproduce en una escenografía clara y despejada la rotación de la Luna y el movimiento del Sol alrededor de la Tierra tal un verdadero ballet celeste observado desde la Tierra. Un espectáculo que ningún otro reloj astronómico había ofrecido antes.

 

Esta visualización instintiva esconde un mecanismo sofisticado que ofrece una precisión máxima al indicador de fase lunar. El hemisferio norte esta reproducido en el centro de la esfera, visto desde la vertical del polo. La ciudad de Londres, situada a las 6, indica el meridiano de Greenwich, referencia de la hora GMT. Tres discos concéntricos giran alrededor de este mapa inmóvil. El más lejano es el relacionado con el Sol. Este disco solar, que realiza una vuelta en 24 horas, también cuenta con una escala de 24 husos horarios y un indicador día/noche.

 

 

 

 Esta graduación proporciona la función Worldtimer que permite indicar de manera simultánea la hora de las 24 ciudades realzadas en la parte superior interna del reloj. La Luna aparece en una órbita más baja. En este caso, dos discos entran en acción: el primero, superior, se engancha a una ventanilla circular que corresponde a la posición de nuestro satélite: el segundo en la parte inferior cuenta con un calco sinuoso de color dorado, dando forma a las fases lunares.

 

Repartiendo esta única indicación en dos dispositivos en rotación, Ulysse Nardin consigue una precisión alcanzando un desajuste lunar de sólo 5,7 segundos por día, es decir solamente 1 día en más de 40 años. Ocho años después del lanzamiento del primer Moonstruck – que ya revolucionó el sector – el Moonstruck Worldtimer sigue siendo el único reloj astronómico de pulsera donde la parte iluminada de la Luna siempre hace frente al Sol, como en la realidad.

 

 

 

La esfera también ofrece una información particularmente legible de las mareas: las fuerzas de gravedad de estos dos astros y la fuerza centrífuga ejercida por la rotación de la Tierra son las que se suman o se anulan para influir sobre los océanos. Dotado de la tecnología en silicio y realizado completamente inhouse, el calibre automático UN-106 del Moonstruck Worldtimer cuenta con la función de fecha en una escala alrededor del mapamundi.

 

Ulysse Nardin , cultivando siempre su independencia de espíritu, sigue siendo una de las pocas manufacturas Suizas en dominar tanto la innovación como la tradición relojera. La firma, poseedora de varios patentes y símbolo de la vanguardia tecnológica, da mucha importancia a mantener los savoir-faire ancestrales a través de sus oficios de arte.