Cartier en el Salón Internacional de Alta Relojería de Ginebra
Cartier en el Salón Internacional de Alta Relojería de Ginebra
18 – 22 de enero.
Fiel a su filosofía relojera, Cartier participa en la 20ª edición del Salón de Alta Relojería con una rentrée creativa y técnica con la presentación exclusiva de su propio movimiento automático Manufactura, el impacto de una interpretación de diseño del reloj Rotonde de Cartier tourbillón volante esqueleto y la sorpresa de una creación joyera hechizante.
Captive de Cartier

El hechizo sin límites
Refinado y sensual, el reloj Captive de Cartier cultiva el misterio en torno al enigma de sus formas. Una esfera rodeada de diamantes cuya redondez radiante se adorna con un eslabón joya.
Un reloj para seducir al paso del tiempo, al ritmo de las horas engastadas, a través de una colección a la vez extravagante, asombrosa y elegante.
Sucumbir al hechizo del reloj Captive de Cartier, rendirse a sus destellos, a su suavidad, por el placer de un tiempo que florece… Un reloj que juega la baza de la seducción libre, a la manera de las grandes heroínas relojeras de Cartier.
Captive de Cartier tamaño XL, oro blanco rodiado engastado, esfera en semi pavé
Caja: oro blanco rodiado 18 quilates - Diámetro: 50mm - Bisel: engastado con diamantes redondos - Esfera: oro blanco de 18 quilates parcialmente engastada con diamantes redondos - Cristal: zafiro - Hermético: 30 metros / 100 pies / 3 bares - Brazalete: tela cepillada color gris claro – Hebilla ardillon: oro blanco rodiado 18 quilates engastado - Movimiento: cuarzo – Total: 4,1 quilates.
Rotonde de Cartier tourbillón volante esqueleto calibre 9455 MC
Sello de Ginebra
Auténtica proeza técnica, esta versión del reloj Rotonde de Cartier tourbillon actualiza un espectacular movimiento mecánico de cuerda manual, el calibre 9455 MC tourbillon volante esqueleto.
Vanguardia formal y tradición relojera
Un movimiento Cartier ultra contemporáneo cuya función participa en la forma. Revolución estética enarbolada por un movimiento que hace oficio de esfera. Una obra de arte realzada por el esqueleto de los puentes y de la platina que se estructuran en imponentes números romanos. Un grafismo pasmoso compuesto de un XII, un III y un IX que enmarcan a las seis el espacio del tourbillon volante.
Juego de plenitud y vacíos que revela un movimiento animado por un barrilete en esqueleto cuyo muelle se presenta en transparencia. Cuadro viviente sublimado por los acabados surgidos de las manos de los artesanos: ángulo de los puentes, satinado de los flancos, cercado de las ruedas.
Estampado con el Sello de Ginebra, el calibre Cartier 9455 MC viene acompañado de un certificado de origen, numerado individualmente, garantizando que este movimiento responde a los criterios de excelencia impuestos por la Oficina de control facultativo de los relojes del Estado de Ginebra.
Criterios del Sello de Ginebra
Pulido de los elementos de acero
Todos los elementos de acero tienen los ángulos pulidos, los flancos estirados y las caras visibles suavizadas. De este modo, se disminuyen los roces y el movimiento queda protegido del desgaste del tiempo. Las cabezas de los tornillos, los vástagos y las caras de piñón también están pulidos.
Acabado de los rubíes
Con el fin de garantizar una mayor longevidad de los componentes, los agujeros de los 19 rubíes están pulidos, en el mecanismo y en el escape. En el puente, los rubíes tienen un acabado mi-glace y las molduras están pulidas.
Centrado de la espiral
La espiral está fijada con una placa corredera con pitón de cabeza y cuello redondo, operación de relojería particularmente sensible que permite obtener un centrado más preciso de la espiral y, por consiguiente, un mejor ajuste del movimiento.
Aligeramiento de la rueda de escape
Se debe aligerar el peso de la rueda de escape. El impacto de su inercia en el ajuste del movimiento se verá así disminuido.
Una estructura de la Casa para una nueva elegancia
Una caja de 45 mm en oro blanco y una transparencia aérea para un reloj cuyo potente diseño se alía a la delicadeza de los acabados, en un juego de proporciones armonioso y sutil.
El reloj Rotonde de Cartier tourbillon volante esqueleto inventa una elegancia preciosista y altamente relojera.

Reloj Rotonde de Cartier tourbillon volante esqueleto calibre 9455 MC,
Sello de Ginebra
Caja: oro blanco 18 quilates - Diámetro: 45mm - Corona: perlada en oro blanco de 18 quilates, engastada con un cabujón de zafiro – Cristal: zafiro - Fondo: zafiro transparente - Hermético: 30 metros - Brazalete: aligátor negro – Cierre desplegable: ajuste doble en oro blanco 18 quilates – Edición numerada y limitada: 100 ejemplares.
Calibre 9455 MC tourbillon volante esqueleto
Movimiento: Manufactura, mecánico de cuerda manual. Sello de Ginebra
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