Cuando de Whisky se Trata: Selección de Clase Maestra
Vainilla, caramelo, roble, hierbas silvestres, tierra humedecida, brisa del campo e incluso cuero; todos estos son sólo algunos de los sabores y sensaciones pertenecientes al amplio abanico que este maravilloso elíxir —agua de vida— ofrece al paladar de quien se atreve a degustarlo. Caracterizado por su aroma delicado, amaderado y dulce, destilado desde hace cientos de años, antes del 1400 D. C., por mojes irlandeses, el Whisky o güisqui ha sido desde el momento de su creación una bebida auténtica, de cuerpo completo, reflejo idóneo del espíritu indomable de ciertos hombres alrededor del mundo.
Y es que no hay bebida inventada que se le pueda comparar. No existe en el orbe atisbo alguno que ose pararse en frente e intente con razones justificadas opacar el brillo dorado que posee. Como ya lo dijo un sabio escritor: “Whisky, bebida sagrada, como tú ninguna otra jamás inventada”.
Hoy por hoy existen diferentes versiones y variedades; algunas más delicadas y apreciadas que otras, con sabores intensos, aromas profundos, colores brillantes y cuerpos o “bouquets” —con el perdón de los enólogos— robustos, pues desde las más antiguas a las más modernas destilerías alrededor del mundo se han ido añadiendo, dentro del proceso de elaboración, secretos y trucos necesarios para agregar al producto final esa tilde característica que conquista los corazones. Ese añadido puede ir desde la madera de la barrica en la que es añejado hasta el fertilizante que le echan a la tierra de la cebada y malta con la que elabora, incluso una pequeña ramita de canela, vainilla o clavo hace la diferencia entre un trago bueno y uno excelente.

El Whisky escocés, el más respetado del mundo y una de los más caros del mercado, es un claro ejemplo de un trago excelente pues ellos utilizan una serie de reglas y estamentos entre los que se estipulan desde el tipo de barrica hasta el tiempo, temperatura y grado de alcohol por litro.

El Whisky Irlandés, el gran competidor del escocés, es también ampliamente respetado por los fanáticos del “Elíxir de Vida” en el mundo. Se caracteriza por pasar por un proceso estandarizado de tres destilaciones que da como resultado una bebida suave y delicada, con aroma a Jerez. Otro de los grandes influyentes en su extraordinario sabor es que, por ley, debe ser sometido a un añejamiento de siete años antes de ser envasado.

El Whisky Estadounidense, es otro de los más conocidos, sobre todo por su variedad Bourbon y Tennessee. La primera variedad es producida en el estado de Kentucky en base de 51% de maíz; además, para ser considerada realmente Bourbon, se debe destilar y añejar en el mismo estado. Por otra parte, la segunda variedad, conocida principalmente por la firma Jack Daniel’s, es prácticamente igual a la primera salvo que el whisky o whiskey (denominado así en USA e Irlanda) es previamente filtrado en carbón de Arce Sacarino, lo cual le otorga un sabor único.

Estos son entonces, estimado lector, las variedades más respetadas de Whisky en el mundo entero, aunque existen muchas más que merecen una mención honrosa; sin embargo, la última palabra y la decisión final de cuál de ellos es mejor recaen en usted. Aventúrese pues a descubrir un poco más de las exuberantes y fantásticas variedades que existen además de las arriba mencionadas y no lo olvide: “Como el Whisky, ninguno”.
*A. A. H.
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